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Tempranillo y Airén copan el 42% de la superficie plantada de vid en España

La superficie plantada en España de viñedo de uva de vinificación a 31 de julio de 2023 ascendía, a 31 de julio de 2023, a 928.108 hectáreas.

 

 

En términos de composición varietal, los datos del inventario vitícola reflejan que el 51,69% del viñedo plantado en nuestro país está ocupado por variedades tintas (479.693 ha), mientras que las varietales blancas (hasta hace poco mayoritaria), están implantadas en el 46,16% del viñedo (428.458 ha). El 2,15% restante (19.957 hectáreas) figuran en la estadística como “mezcla” o “resto”, sin identificar varietalmente.

La estructura varietal del viñedo español está ampliamente dominada por las variedades Tempranillo (21,45% del total y 199.090 hectáreas) y Airén (20,48% y 190.085 hectáreas). Ambas representan el 42% del total plantado. No obstante, la dinámica que presentan estas dos cepas es a la baja, mientras que Airén ha visto reducida su extensión en un 2,6% (frente a las 195.175 ha registradas a 31 de julio de 2022), Tempranillo baja un 1,16% de las 201.427 ha de hace un año. Uno de los motivos que puede explicar esta situación es el auge de las variedades minoritarias y autóctonas.

Dentro de las tintas, tras Tempranillo encontramos las Garnachas (incluida la Tintorera), con el 11,45% del total plantado y unas 102.538 ha, seguida de Bobal (5,76% y 53.452 ha), Monastrell (3,72% y 34.501 ha), Cabernet Sauvignon (1,89% y 17.587 ha), Syrah (1,77%, con 16.385 hectáreas) y Merlot (1,27% y 11.745 ha). El resto de variedades tintas no representan más del 1% sobre el total.

Por su parte, en blancas tras la Airén figuran la Macabeo (6,12%), Verdejo (2,73%), Pardina (2,32%), Moscatel (1,37%), Palomino (1,36%), Cayetana (1,29%), Chardonnay (1,28%), Xarel·lo (1,20%) y Parellada (1,01%). Expresado en hectáreas su peso es el siguiente:  Macabeo 56.764 ha; Verdejo 25.309 hectáreas; Pardina 21.492 ha; Moscatel 12.697 ha; Palomino 12.598 ha; Cayetana 11.985 ha; Chardonnay 11.867 ha; Xarel·lo 11.138 hectáreas y Parellada, con 9.351 hectáreas contabilizadas.

 

Estructura varietal por CC.AA.

El viñedo se encuentra presente en todas las comunidades autónomas españolas. De entre ellas, Castilla-La Mancha cuenta con la mayor superficie vitícola, 442.970 hectáreas, lo que supone el 47,7% del total nacional, seguido por Castilla y León, Extremadura y Cataluña con un 9,1%, 8,2% y 6,1%, respectivamente, de la superficie vitícola plantada en España. Respecto a los datos de la campaña anterior, la superficie plantada de viñedo, a 31 de julio de 2023, ha disminuido en 9.673 hectáreas. Un 1,03% de disminución respecto dela superficie plantada a 31 de julio de 2022.

Como es lógico, cada región tiene una estructura varietal diferente, que puede estar más o menos dispersa o concentrada. Analizando los porcentajes de las tres primeras variedades por cada CC.AA. es posible aproximarse a esta realidad múltiple.

Así, el viñedo andaluz está dominado por Palomino (30,68%), Pedro Ximénez (21,32%) y Zalema (13,78%); mayor concentración varietal presenta Aragón, donde su viñedo está claramente condicionado por la presencia de Garnachas (43,62%), seguidas del Tempranillo (13,5%) y Cabernet Sauvignon (9,8%). El mapa varietal de Asturias lo pinta, en un 30% el Albarín, seguido de Mencía (19,29%) y Carrasquín (13,57%). El Albarín Blanco también es la variedad predominante en Cantabria (24,79%), seguida de la Mencía (17,36%) y la Palomino (14,05%).

En Baleares, la autóctona Manto Negro supera ya (con un 13,71%) a Cabernet Sauvignon y Merlot (con un 12,35% y un 10,33%, respectivamente). Mientras que el carácter insular de Canarias lo definen la Listán Blanco (17,07%), Listán Tinta (16,88%) y la Malvasía.

En Castilla-La Mancha, el predominio de la Airén sigue siendo muy importante, y supone el 42,23% de su inventario varietal. La Tempranillo/Cencibel ocupa el 15,56% del viñedo plantado en esta región y las Garnachas suponen el 12,15%.

En cuatro CC.AA. la variedad Tempranillo es la que mayor porcentaje de superficie acapara: País Vasco (83,53%), La Rioja (76,64%), Castilla y León (50,02%) y Navarra (49,77%). Pero, en cada una de estas regiones escoge parejas diferentes para completar la triada principal. Así, en el caso del País Vasco la configura con Viura (5,52%) y la Hondarrabi Zuri (5,02%). Por su parte, en La Rioja baila con Garnachas (8,49%) y Viura (6,71%). En Castilla y León, lo hace con la blanca Verdejo principalmente (22,68%) y algún compás con Mencía (5,96%). Mientras que, en Navarra, el segundo y tercer puesto lo ocupan las Garnachas (18,53%) y la Merlot (6,95%).

Las variedades clásicas del cava catalán reinan en el entramado varietal de esta región, con un 21,35% para el Macabeo, seguido de cerca por un pujante Xarel·lo (19,32%) y un 13,38% de la variedad Parellada.

Por su parte, el Albariño es la principal variedad implantada en Galicia, pero con un dominio no excesivamente acusado, sólo con un 18,86% del total. Por delante de las Garnachas (16,02%) y Mencía (9,56%).

Pardina, Tempranillo y Cayetana encabezan la estructura de variedades de Extremadura, con porcentajes del 23,9%, 22,58% y del 15,75%, respectivamente.

En la C. Valenciana, el principal varietal plantado de uva de vinificación es el Bobal, con el 39,53% del total; con gran diferencia sobre la Monastrell (9,16%) y la Tempranillo (9,10%). Es, precisamente, la Monastrell la que reina en Murcia, con un 76,22% del total regional, por delante de Garnachas (7,47%) y Syrah (3,31%).

Garnacha, Airén y Tempranillo completan, por último, el pódium varietal de la Comunidad de Madrid. La primera con un 41,29%, mientras que las otras dos presentan un peso relativo del 28,27% y del 14,43%, respectivamente.

 

SEMANA VITIVINÍCOLA

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